El desayuno es la comida que más pesa cuando tienes el azúcar alta. Empieza mal y el número sube desde temprano; empieza bien y tu cuerpo agradece todo el día. Y no, no tienes que desayunar cosas tristes ni raras.
La buena noticia es que el desayuno mexicano de siempre tiene todo para cuidarte, si sabes cómo armarlo. Aquí van ideas con lo que ya tienes en casa.
Muchas personas con azúcar alta desayunan pan dulce con café azucarado, o cereal con leche. Eso sube el azúcar de golpe y a media mañana viene el bajón y el hambre otra vez.
La clave es que tu desayuno tenga proteína y algo de verdura, no solo harina y azúcar. Con eso, la energía dura más y el número se mantiene tranquilo.
De nada sirve un buen desayuno si al lado va un vaso grande de jugo o un café con tres cucharadas de azúcar. El jugo, aunque sea natural, sube el azúcar casi como el refresco.
Mejor: café sin azúcar o con muy poca, o un té. Y si quieres algo dulce, la fruta entera —no en jugo— al final del desayuno, no sola.
En Raíz Viva, Lucía te ayuda a armar tus comidas con lo que hay en tu cocina, sin dietas caras ni imposibles. Ocho semanas, paso a paso, a tu lado.
Conoce el programa Un método mexicano para el azúcar alto.