De todas las partes del cuerpo, los pies son las que más cuidado necesitan cuando tienes diabetes. No para asustarte: para que sepas revisarlos y evites que un problema pequeño se vuelva grande.
El azúcar alta, con el tiempo, puede quitar sensibilidad en los pies. Eso significa que una herida puede pasar desapercibida. Por eso, revisarlos todos los días es uno de los hábitos más importantes.
La diabetes puede afectar la circulación y los nervios de los pies. Una ampolla, una cortadita o una uña enterrada pueden no doler y, sin atención, complicarse. Revisar a tiempo lo evita casi siempre.
Revísalos con luz, y si no alcanzas a verlos bien, pide ayuda o usa un espejo. Lávalos y sécalos bien, sobre todo entre los dedos. Hidrátalos con crema, pero no entre los dedos. Usa calzado cómodo y nunca andes descalza.
Si ves una herida que no cierra, una zona muy roja o caliente, o cualquier cambio que te preocupe, no esperes: acude con tu doctor. En los pies, atender a tiempo lo es todo.
Raíz Viva te acompaña con hábitos simples de autocuidado, día a día, con Lucía recordándote lo que importa. Para que cuidarte sea parte de tu rutina, no una carga.
Conoce el programa Un método mexicano para el azúcar alto.